WWF. Estas son las siglas con las que se conoce la iniciativa promovida por el Fondo Mundial para la Naturaleza que tuvo lugar el pasado sábado entre las 8:30 y 9:30 de la noche. El objetivo era que durante una hora la tierra se permitiera un pequeño respiro gracias a la colaboración de todos: estados, instituciones, empresas y particulares. ¿Cómo? Reduciendo el consumo eléctrico. La seña de identidad de esta convocatoria es el apagado del alumbrado de edificios y monumentos emblemáticos, confiriendo a las ciudades un aspecto cuanto menos curioso.
Panorámica de la Torre del Oro, Sevilla.
Fuente: kuviajes.com
Según la cifras recogidas se unieron a esta iniciativa más de 4.000 ciudades de todo el mundo en 135 países y territorios. En España participaron más de 250, resultando así el segundo país del mundo donde más ciudades se unieron a La Hora del Planeta, tan sólo por detrás de Canadá. También las empresas y entidades se sumaron a esta convocatoria. Un total de 1.500 dependencias de Correos mantuvieron su fachada a oscuras durante la hora fijada. En cuanto a cifras globales unas 18.000 compañías en todo el mundo apoyaron la campaña.
Este años las redes sociales han servido de gran ayuda para difundir el evento. En Twitter, por ejemplo, los usuarios que entraron a postear pudieron comprobar cómo se oscurecía el fondo de sus pantallas.
Carreras solidarias, participación de actores, lectura de comunicados...muchas han sido las herramientas utilizadas para potenciar este iniciativa pero, ¿se han conseguido resultados? Pues según los datos de Red Eléctrica, el consumo fue el previsto para un sábado cualquiera. En España solo se consumieron 1.755 megavatios menos.
Lejos de pensar que la campaña, tras quinto año consecutivo, no ha servido para mucho, tenemos que defender que ante el problema del Cambio Climático todas las iniciativas propuestas son pocas, y que al menos si ha valido para avivar conciencias y unir al planeta en torno a una causa habrá merecido la pena.
Ahora debemos fijar la atención en Durban (Sudáfrica), donde tendrá lugar la próxima Cumbre Climática, en Diciembre de 2011. Esperemos que los gobiernos puedan crear un acuerdo vinculante, para que el objetivo de reducir un 20% el consumo de energía primaria fijado para 2020 no se convierta en una quimera.
